Tres desaparecidos en Gijón en los últimos cuatro años

Cristian González Cueli, Pedro Matías Sánchez Riesco y Luis Pérez. Son los tres nombres que figuran en la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía de Gijón como personas desaparecidas. El primero de ellos, el joven lavianés, falta desde hace un mes de domicilio. De las otras dos personas no se sabe nada desde hace más de tres años.

El caso más reciente es para, los investigadores, el más inquietante. Los otras dos, el paso del tiempo y la falta de indicios han llevado a la desesperación de los familiares, para los que las esperanzas de encontrarlos con vida se van desvaneciendo.

Pedro Matías Sánchez Riesgo tenía 31 años cuando salió de su domicilio en el barrio de La Calzada. Estaba desempleado y vivía con su madre y con su abuela. Se le pierde la vista junto a la Casa del Mar, donde unos amigos se pararon a hablar con él, sin apreciarle «ningún comportamiento extraño». Era el 26 de marzo de 2009.

 

«Me falta el aire desde entonces Se ha ido mi hijo y con él mi vida». Rosa Riesco se encuentra «destrozada psicológicamente» desde la desaparición de su hijo. Su teoría se mantiene firme: «No se ha ido de forma voluntaria». La Policía no ha archivado el caso. Tampoco el de Luis Pérez, un anciano de 86 años al que se le perdió la pista tres días después que a Pedro Matías. Salió a dar su habitual paseo por los alrededores de su casa de Tremañes. No regresó. Las numerosas batidas realizadas fueron en vano. La avanzada edad y algunos problemas de movilidad hicieron pensar entonces que podría haber sufrido un accidente.

 

Ausencia inquietante

La ausencia del joven lavianés Cristian González Cueli tiene en jaque al Cuerpo Nacional de Policía. Falta de su domilio del barrio de Montevil desde hace justo un mes. Lo último que se supo de él es que fue a cobrar una deuda de unos 50.000 euros al propietario de un taller mecánico del Alto de la Madera. El dueño del negocio manifestó a los investigadores que le había pagado y que luego lo había llevado hasta Pola de Siero, donde tenía que hacer otros negocios. No volvió a casa según el testimonio de su novia. Un vecino del edificio, sin embargo, ha declarado asegurando que lo vio en el portal esa noche.

 

Fuente: El Comercio